Aunque no sepa que decirte

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Carnalita, te escribo en un momento donde mis palabras no sirven, donde aunque sepas el significado de cada letra no las entenderás.

Me gustaría que Dios me diera las palabras exactas para sacarte una sonrisa, todos en este mundo tenemos miedo y muchos optan por lo más fácil, que es huir de los problemas y hacer como que no pasa nada, pero tarde o temprano nos terminan alcanzando y lo que es peor, se pierde mucho al no enfrentarlo.

En esta vida lo más difícil es enfrentar la verdad y sin importar tu edad debes ser valiente, no pongas en tela de juicio lo que pasa, porque no lo entenderás,  hay muchas cosas en este mundo que no tienen lógica ni justicia, no puedo explicar porque la gente no lucha por amor, porque se dan cuenta tarde de lo mucho que valen o porque perdemos lo que más queremos, no lo sé.

Procura sacar todo lo malo, odio, rabia, enojo, tristeza, frustración, cualquier cosa que afecte tu corazón, no será fácil , pues tendrás muchas preguntas y muchas dudas pero créeme aunque tengas las respuestas no te servirán de nada.

La madurez no es como te comportes, ni si sabes que decir o hacer, la madurez es como enfrentas la vida. Se justo lo que pasas en este momento y lo único que te puedo decir es que te quiero muchísimo y que eres una gran personita, por eso te digo de corazón que cuentas conmigo.

Podría escribir miles de palabras pero al final de todo te diría lo mismo, porque solo puedo ofrecer estar ahí cuando lo necesites…

Perdóname por no ser tan atento contigo, pero siempre te tengo presente carnalita…

No hay dolor más grande que ahogar tu corazón, así que déjalo fluir… y “Nunca cambies”

 

TQM

AMM

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La nueva comunicación

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Soy tan mortal como tu silencio y tan frió como tus palabras, expreso aquella sombra…

Este es un mundo raro, se habla más cuando se es niño y se expresa menos cuando se va creciendo, ¿acaso no el aprender nos da más vocabulario y más conocimiento?

Creo que algo normal ahora sería decir “creo que me duele la panza, porque no puedo caminar y me siento triste”… si lo sé, la misma cara puse.

Recuerdo que cuando era niño si me dolía algo solo lo decía, como “me duele la panza” o “me duele la cabeza” y mis padres se encargaban de hacerla de detectives para saber de dónde broto ese dolor mientras me llevaban al médico a que de la solución. Con el tiempo todo eso cambio, llegue a decir “no sé que tengo, pero me siento mal” como si el crecer me hubiera hecho más inútil para hablar, convertía lo simple en complicado, pero eso no era lo peor, habían personas que simplemente no entendía, pues pasaban de un “no sé lo que tengo” a un “no sé lo que quiero” y de esas encontré muchas en el camino e incluso fueron parte de mi aprendizaje.

La comunicación es algo que se tiene de nacimiento, no entiendo porque hay gente que se aferra a perderla.

No sabrás lo que es ver, hasta que no tengas ojos, no sabrás lo que es escuchar, hasta que no tengas oídos y no sabrás lo que es vivir, hasta que pierdas todo, suena drástico pero la mayoría de las personas de ahora así son, están dispuestos a pagar con todo lo que tienen para saber cuánto vale, la frase “nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido” en ellos es una ley…

Cada vez existen más medios y menos comunicación, ya no hay pretexto de no recibir mensajes, pues el internet, el celular han logrado revolucionar esto. Curiosamente cuando no existían la comunicación era más efectiva.

No sé qué mundo les dejaremos a los niños, pues ya están embobados con una Tablet, la igualdad de género se fusiono en la comunicación, pues una mujer habla como un hombre y viceversa, el romanticismo está muriendo y las palabras están en agonía, pues su fecha de caducidad cada vez es más baja, “un siempre estaré contigo” llega a caducar a la primera señal de problemas, un “te quiero” solo es expresado bajo el cobijo del buen humor, un “te extraño” vale solo mientras se está aburrido…

En verdad, que nos está pasando…

La depresión dulce en la que vivimos es cada vez más contagiosa y nuestra mentira patética de “bienestar” es la cara que nos da la tecnología, ¿en qué momento dejamos de ser humanos y nos convertimos en #Facebook y seguidores de un pájaro azul?

Podría hacer un testamento pues aún se para que se usan las palabras, pero lo más importante es que “si lo sientes y lo quieres, solo hazlo”… Quizás mañana sea muy tarde

Celular, foto de Edwin Cruz, el periodista que no usa celular